El tamaño NO importa

Este Domingo tocó exploración. A pesar de las predicciones y los malos augurios de algunos, decidimos ir de Pesca. La verdad es que hay veces que todo se vuelve a tu favor, el tiempo, el lugar… las truchas.

Tras las cinco horas de rigor, llegamos a un pequeño regato de nuestra  Alta Montaña. El rio lleno de maleza, apenas nos deja hacer un rodado de vez en cuando y nada de ninfa ni tandem, solo la seca puede utilizarse en este pequeño entorno, ya que el fondo tapizado de ramas y raices no deja juego para pescar bajo la superficie.

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Empezamos a las 11, y fué un no parar. Tres tricos me deshicieron, muchas pequeñas entre 15 y 25, y alguna cercana a los30cm., todas preciosas con su librea característica, cabezonas y muy contrastadas. Pero el rio te mata, eso de pescar arrodillado, te deja KO.

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Comimos y tras la siesta de rigor ( imposible dormir, pues con el rabillo del ojo no dejé de observar a una buena pieza), decidimos ponerlo un poco más difícil.

Nos desplazamos a un pequeño barranco, al que hacía años que no iba. Ya bajar nos costó, y acceder al pequeño curso fue una odisea entre las zarzas del margen.El rio, una galería de zarzas y ramas, solo nos permitía “reptar”, ahora echaba de menos lo de ir de rodillas de horas antes.

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La pesca fué muy trabajosa, sólo algun lance de ballesta de vez en cuando rompía la rutina de puntear con la mosca a la espera de esa subida, que de forma increible, la mayoría de las veces SE PRODUCÍA. Y entonces  a  clavar con la mano, y luchar bajando la caña para cogerla por la mitad. Lo más asombroso eran las truchas, asombrosamente grandes, muy grandes. Truchas viejas y espectaculares, en mi opinión las más bonitas que he visto.

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La tarde transcurrió y nuestra cara de asombro y perplejidad continuo hasta el ocaso. Olvidamos los pinchazos, los arañazos,las ortigas y la caminata, fue espectacular. Incluso tuvimos la oportunidad de clavar una cincuentona, que alertada pasó de nosotros.

A veces, es curioso, “el tamaño no importa” y encontramos en el lugar más ínfimo lo que probablemente será muy difícil que encontremos en otro.   Cosas de la vida

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